Principiante · Cultivo de interior

Guía de hierbas aromáticas de interior

Cómo mantener vivas las aromáticas dentro de casa con luz suficiente, macetas adecuadas, riego medido, abonado y cortes que no agotan la planta.

Vegarden Team6 min de lecturaActualizado el 1 de septiembre de 2026
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Lo que vas a aprender

  • Medir si tu ventana da luz suficiente para aromáticas
  • Salvar una maceta de supermercado dividiéndola bien
  • Elegir seis hierbas que aguantan de verdad en interior
  • Regar sin pudrir raíces ni dejar la maceta seca
  • Cortar de forma que la planta rebrote todo el año

Casi todo el mundo ha matado una maceta de albahaca del supermercado. Suele durar diez días: se pone mustia por la tarde, amarillean las hojas de abajo y el tallo acaba blando por la base. No es mala suerte. Las aromáticas de interior van muy bien si aceptas dos cosas: necesitan mucha más luz de la que crees y mucha menos agua de la que les das.

Por qué mueren las macetas de hierbas del supermercado

Una maceta de albahaca de supermercado no es una planta: son veinte o cuarenta plántulas apretadas en un tiesto de 9 cm, forzadas en invernadero con luz artificial y riego constante. Se venden como producto fresco, con dos semanas de vida útil prevista.

En casa fallan tres cosas a la vez: raíces que compiten en un volumen ridículo, luz de encimera y una turba que pasa de encharcada a seca en pocas horas.

Se pueden salvar, y merece la pena intentarlo:

  1. Divide el cepellón en tres o cuatro grupos con las manos.
  2. Pasa cada grupo a una maceta de 12 a 15 cm con sustrato nuevo y drenaje.
  3. Recorta un tercio de la parte aérea para compensar la raíz perdida.
  4. Una semana con luz clara sin sol directo, regando poco.
  5. Después, al sitio más luminoso que tengas.

Sobreviven siete u ocho de cada diez divisiones si el tallo sigue firme. Si la base ya está marrón y blanda, es podredumbre y no se revierte.

Dónde ponerlas: la luz manda

La luz decide, muy por encima del riego o del abono. Las aromáticas mediterráneas quieren seis horas de sol directo, y eso en interior significa una ventana al sur o al oeste, sin persiana a media asta y sin visillo.

Dos detalles que casi nadie tiene en cuenta:

  • La luz cae en picado al alejarse del cristal: a 50 cm hacia el interior queda la cuarta parte que en el alféizar, y esa diferencia separa una albahaca compacta de una espigada.
  • El cristal filtra parte del espectro, y un doble acristalamiento bajo emisivo recorta más.

Si tu mejor ventana da tres o cuatro horas, añade una lámpara LED de cultivo: 20 a 40 W a 25 cm por encima de las hojas, de 12 a 14 horas al día con temporizador. Y gira las macetas un cuarto de vuelta cada tres días, o crecerán torcidas hacia el cristal.

Las seis hierbas que más compensan en interior

HierbaLuzTamaño de macetaConsejo de cosecha
Albahaca6 h de sol o LED2 a 3 L, 15 cmCorta el tallo sobre un par de hojas, no deshojes desde abajo
Perejil4 a 5 h3 L, 20 cm de fondoTallos exteriores a ras, deja el cogollo central
Cebollino4 h2 LCorta a 4 cm del sustrato; rebrota en tres semanas
Menta3 a 4 h3 L, ella solaPinza las puntas para que no se alargue
Tomillo6 h, imprescindible1,5 a 2 L, anchaSolo puntas tiernas, nunca la madera vieja
Romero6 h y aire fresco4 a 5 LRamitas de 8 a 10 cm, un tercio al año como máximo

La albahaca es la más exigente y la más agradecida: con luz suficiente da hojas nueve meses. El romero tolera mal la calefacción; si tienes balcón, sácalo de abril a octubre. Cilantro y eneldo espigan demasiado rápido en interior.

Macetas, sustrato y drenaje

El error más frecuente después de la luz es la maceta decorativa sin agujero. Si te gusta el cubremacetas de cerámica, usa un tiesto de plástico dentro y sácalo para regar.

Tamaño mínimo real: 12 cm de diámetro para cebollino o tomillo, 15 cm para albahaca y 18 a 20 cm para perejil, que tiene raíz pivotante. Hay más volúmenes en tamaños de maceta para tomates, pimientos y aromáticas.

Dos mezclas cubren todo: para hoja tierna, 80 por ciento de sustrato universal y 20 de perlita; para las mediterráneas, 60 de sustrato, 20 de perlita y 20 de arena gruesa. El barro cocido pierde agua por la pared y va bien para tomillo y romero; el plástico retiene y es mejor para albahaca y menta.

Regar en interior sin ahogar las raíces

Sin viento y con poca evaporación, una maceta de interior consume dos o tres veces menos agua que en el balcón. Si trasladas la costumbre del exterior a la cocina, pudres raíces en un mes.

La regla práctica: mete el dedo unos 3 cm. Si está seco, riega; si está fresco, espera un día. En verano y con buena luz, la albahaca pide agua cada dos o tres días, el tomillo una vez por semana y el romero cada diez días.

Riega en el fregadero hasta que salga agua por abajo y deja escurrir diez minutos. Nunca dejes agua en el plato: es la primera causa de podredumbre. En invierno reduce la frecuencia a la mitad y aleja las macetas del radiador; el calendario está desarrollado en errores de riego en macetas.

Abonado y trasplante

El sustrato nuevo alimenta unas seis u ocho semanas; después, en un volumen tan pequeño, todo depende del abono. De marzo a septiembre, líquido equilibrado cada quince días a la mitad de la dosis. De octubre a febrero deja de abonar, porque una planta abonada sin luz crece débil y alargada.

Trasplanta una vez al año, en primavera. Señales claras: raíces asomando por el drenaje, agua que atraviesa sin humedecer nada, o marchitez cada tarde por más que riegues. Sube un solo tamaño de maceta.

La menta es aparte: en un año llena el tiesto de rizomas. Divídela cada primavera, quédate con un tercio y renueva el sustrato.

Cosechar para que la planta siga produciendo

Cortar bien no es solo recoger hoja: es la poda que define la planta durante meses. Nunca retires más de un tercio de una vez y corta siempre por encima de un par de hojas o de un brote lateral, que es donde ramifica.

En la albahaca, corta el tallo entero por encima del segundo par de hojas y de cada corte saldrán dos brotes. Si arrancas hojas sueltas de la base, la planta se estira, se queda con un tronco pelado y florece. Quita las flores en cuanto asomen: al florecer, la hoja amarga.

El perejil se cosecha de fuera hacia dentro, a ras. El cebollino, a tijera, dejando 4 cm. Tomillo y romero, solo puntas verdes: una rama cortada en madera vieja no rebrota. Cosechar seguido es lo que mantiene joven a la planta.

Problemas habituales de las hierbas de interior

Tallos largos y hojas pálidas. Falta de luz, sin excepción. Acerca la maceta al cristal o pon LED, y recorta a la mitad para forzar brotes compactos.

Mosquitas negras sobre el sustrato. Esciáridos, que viven de la humedad superficial. Deja secar los tres primeros centímetros entre riegos y pon trampas amarillas.

Punteado fino y telarañas en el envés. Araña roja, típica del aire seco con calefacción. Ducha las hojas y repite cada cuatro días durante dos semanas.

Polvo blanco en la menta. Oídio por falta de ventilación. Aclara la mata, separa las macetas y no mojes la hoja al regar.

Costra blanquecina en la superficie. Sales del agua dura. Riega a fondo dos veces seguidas para lavarlas.

Hojas bajas amarillas con sustrato húmedo. Exceso de riego, no falta. Espacia los riegos y comprueba el drenaje.

Con seis macetas bien situadas tienes hierba fresca todo el año, y anotar las fechas de corte y trasplante evita repetir errores. En Vegarden puedes empezar gratis y registrar cada maceta.

Si una hierba de interior va mal, mira la luz antes que el riego. Nueve de cada diez veces el problema está ahí.

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